El Arte de Regar — Muestra gratuita

Un acto de presencia

Autor/a

La Barbara de las plantas

Fecha de publicación

2026

Antes de empezar

📖 Estás leyendo una muestra gratuita de El Arte de Regar: esta introducción y el Módulo 1 completo. El libro entero —4 módulos + Cuaderno de Práctica— se consigue por WhatsApp.

Yo aprendí a regar mal.

Durante mis primeros años con plantas regaba los domingos. No porque las plantas me lo pidieran, sino porque el domingo era el día que tenía tiempo. Llenaba una jarra, iba maceta por maceta, echaba un chorrito a cada una y me quedaba tranquila. Cumplida. Hoy sé que lo único que estaba haciendo era mojar los dos primeros centímetros de tierra y dejar el resto de la maceta tan seco como el sábado.

La que me obligó a mirar fue una Calathea. Se me estaba yendo y yo no entendía por qué, si la regaba puntual. Un día, harta, la saqué de la maceta para ver qué pasaba ahí abajo. La tierra de arriba estaba oscura y fresca. La de en medio estaba seca, apelmazada, gris. Y las raíces del fondo estaban ahí, esperando un agua que nunca les llegó.

Ese fue el momento. No leí nada, no tomé ningún curso, nada más vi con mis ojos que el agua que yo echaba no llegaba a donde tenía que llegar.

Desde entonces cambió todo. Empecé a regar con la maceta en las manos, a sentir el peso, a asomarme al plato, a fijarme en cuánto tardaba en salir el agua por abajo. Y me di cuenta de que las plantas llevaban años diciéndome cosas que yo no sabía escuchar.

Este libro es eso: lo que veo, lo que toco y lo que he ido entendiendo después de muchísimos riegos, muchos de ellos equivocados.

No es un libro técnico. Hay libros buenísimos que explican la fisiología de una raíz molécula por molécula, y algunos me han encantado, pero este no es uno de ellos. Aquí no vas a encontrar explicaciones de laboratorio. Vas a encontrar la mano metida en la tierra, la maceta levantada, el olor del sustrato mojado y las preguntas que yo me hago cada vez que agarro la regadera.

El camino tiene cuatro partes.

En la primera, que es esta, nos quedamos dentro de la maceta: qué le pasa al agua cuando entra, cómo se reparte, hasta dónde llega y cómo leer la tierra con las manos.

En la segunda salimos afuera, al calor, al viento, a la lluvia, a la estación del año, porque la sed de una planta cambia según lo que la rodea y aquí en el sureste eso se siente muchísimo.

En la tercera vemos formas distintas de dar el agua, porque no todas las plantas se riegan igual ni por el mismo lado.

Y en la cuarta aprendemos a leer las señales cuando algo va mal, que es la parte que más nos angustia a todos.

Una aclaración antes de arrancar, porque este libro se lee en los dos hemisferios: cuando hable de estaciones no me voy a referir a meses. Voy a hablar de la temporada de calor, la de frío, la del despertar y la del repliegue, y tú vas a saber en cuál estás por lo que hace tu planta, no por la fecha. Cuando cuente algo mío voy a mencionar mi clima, que es el del sureste de México, cálido y húmedo casi todo el año. Tómalo como referencia, no como instrucción.

No necesitas saber nada para empezar. Necesitas una planta y ganas de mirarla.

Vamos.